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#Comunicado

Por Mesa Frente a la Minería

El sistema acuífero transfronterizo Ostúa - Metapán será contaminado por las operaciones de la mina “Cerro Blanco”, impactando de manera directa a por lo menos 500 mil habitantes que residen en los límites entre El Salvador y Guatemala, específicamente en la zona occidental salvadoreña. Las primeras afectadas serán las mujeres rurales que se abastecen de agua de la fuente del “Río Guajoyo” y la fuente de agua conocida como “Pita Floja”, esta última ya experimenta dificultades. Estas dos fuentes nutren el complejo hídrico del Lago de Güija, cabeza principal del Río Lempa; esto presupone que en un futuro cercano el número de familias salvadoreñas afectadas por la crisis del agua, será superior a la cifra antes mencionada.

Esta empresa minera es propiedad de la transnacional Bluestone Resources de origen Canadiense y está ubicada en la zona limítrofe de los municipios de Metapán en Santa Ana, El Salvador, y Asunción Mita, Jutiapa en Guatemala. Fue autorizada por el Gobierno de Guatemala en el año 2007, en aquel momento pertenecía a la transnacional GoldCorp a través de su subsidiaria EntreMares S.A. de C.V. para el año 2017 trascendió que el proyecto fue adquirido por Bluestone Resources. Se prevé que inicie con la explotación de oro a finales del 2019, sin considerar la contaminación del agua y los problemas de salud que generará en las comunidades transfronterizas de ambos países.

El panorama es mucho más alarmante tomando en cuenta que el proyecto transfronterizo Cerro Blanco, esta ubicado sobre reservas de agua geotermal, la cual se caracteriza por tener altas temperaturas, y por si fuera poco posee concentraciones de arsénico por encima de los estándares internacionales permitidos para la salud, además Boro, Flúor y posiblemente Litio; esto ha sido comprobado mediante estudios de laboratorios realizados en el pasado por especialistas. Cabe resaltar, que desde hace 12 años esta mina está bombeando el agua geotermal y lanzándola a varias quebradas que conectan con el Río Ostúa.

Por más de una década, Bluestone Resources ha extraído 297 mil 840 barriles de agua geotermal con temperaturas entre 70 y 80 grados centígrados; diariamente ha bombeado un promedio de 68 barriles de agua geotermal. A partir de finales de diciembre de este año, esa cantidad aumentará a por lo menos 4 mil galones de agua geotermal por minuto durante los próximos 10 años; y seguirá siendo el Río Ostúa su principal vertedero, además para desaguar la mina contará con 14 pozos; todo esto significará una catástrofe ambiental por la grave contaminación del agua y los problemas de salud.

La información anterior, corresponde con los datos revelados en la última investigación de la Mesa Nacional frente a la Minería Metálica en El Salvador - MNFM, finalizada en noviembre de 2019, titulada: “Impacto de la Mina Transfronteriza Cerro Blanco en el Agua y la Salud para El Salvador”, elaborada por la bióloga e investigadora, Msc. Cidia Cortés. El estudio pone en evidencia, que ya existe una reducción en el caudal del Río Ostúa y el Lago de Güija a consecuencia de que la transnacional minera está lanzando el agua geotermal que bombea de la mina a las ríos y quebradas; en resumen el nivel freático del agua subterránea ya fue modificado sustancialmente. De ahí que, las fuentes de agua del “Río Guajoyo” y la fuente de agua conocida como “Pita Floja” son las primeras impactadas negativamente por el proyecto transfronterizo Cerro Blanco. Hay que recalcar, que existen conexiones entre estas fuentes de agua superficial de la cual se abastecen las familias salvadoreñas para consumo humano.

La investigación señala que la fuente “Pita Floja” es parte del acuífero transfronterizo Ostúa - Metapán, localizada a unos 7 kilómetros del proyecto Cerro Blanco, esto supone que existe una conexión entre la reducción del caudal de agua en esta fuente con las actividades de bombeo que la minera sigue realizando. Son al menos 15 comunidades transfronterizas las que se abastecen de esta fuente de agua. De acuerdo al estudio de la MNFM, actualmente esta fuente de agua solo alcanza a proveer entre 2 a 3 metros cúbicos mensuales por familia; por lo que no se descarta un incremento de la conflictividad social por el agua, así como problemas de salud entre otras afectaciones.

Datos del Hospital Nacional de Metapán, Santa Ana, y de la alcaldía municipal revelan que en los últimos años las principales causas de muerte entre sus habitantes son a consecuencia de enfermedades como: insuficiencia renal, diabetes mellitus tipo II, enfermedades respiratorias y otros males que son asociados con la presencia de arsénico en el agua, según estudios clínicos realizados al respecto. Esta situación será peor cuando la mina inicie el proceso de explotación de oro y plata, el cual ya se mencionó que será a partir de finales del 2019. En este caso, son las mujeres rurales las principales víctimas, pues no solo deben cuidar su salud sino también la de sus compañeros de vida y la de sus hijos e hijas.

Las intenciones de la transnacional Bluestone Resources no terminan con la explotación de 952 mil onzas de oro y 3,14 onzas de plata durante los 9 años que realizarán esta actividad extractiva, sino que además pretende desarrollar un proyecto energético geotérmico para el cual el gobierno de Guatemala le ha extendido una licencia para 50 años. Según información de la misma empresa, ya han invertido un promedio de 60 millones de dólares y han perforado un promedio de 19 pozos; la idea es suministrar energía a la mina para el proceso de desagüe y ventilación, posteriormente esta planta geotérmica podría ser vendida a la red nacional privatizada.

Ante la amenaza que representa este proyecto minero transfronterizo para El Salvador, y a partir de los resultados de esta investigación la MNFM recomienda que el Gobierno salvadoreño a través de la Cancillería, exija a Guatemala un informe del estado y/o funcionamiento de la mina Cerro Blanco, detallando los riesgos que representa para las aguas salvadoreñas. Al mismo tiempo, desarrollar a través del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales de El Salvador– MARN, investigaciones hidrogeológicas para determinar la relación del acuífero subterráneo Ostúa - Metapán, con las fuentes de agua superficial del Río Ostúa, Lago de Güija, determinado su grado de afectación por la excesiva extracción de agua geotermal de la mina.

Además se recomienda realizar un exhaustivo monitoreo de arsénico, plomo cadmio, cromo y otros metales, tanto para sedimento del Lago y ríos, como de aguas de consumo humano. Así también se sugiere elaborar una estrategia con las comunidades transfronterizas de El salvador, para enfrentar la crisis de agua de consumo humano a manera de reducir la conflictividad entre ellas. y sobre todo garantizar el derecho humano al agua.

Las organizaciones sociales debemos demandar al Estado salvadoreño para que adopte todas las medidas que sean apropiadas y efectivas para prevenir, reducir y controlar el impacto a los bienes naturales transfronterizos, recordando que existe una reserva de biósfera ¨Trifinio Fraternidad¨ y humedales categorizados como RAMSAR, por lo que la mina Cerro Blanco es de carácter perjudicial.

 

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